Entradas de archivo para la categoría ‘Opinión’
Librería (II)
Hace un año compartí por aquí esta lista con los libros que me había fulminado en los doce meses anteriores, por si acaso a alguien le podía servir como recomendación (o como aviso). Esta vez la lista es más breve porque un suculento regalo de cumpleaños ha robado parte de mi atención. En cualquier caso, hela aquí: títulos, autores e impresiones. Las dudas y aclaraciones, en los comentarios. Y recordad que las calificaciones son:
: sin más. Se deja leer, pero no es el típico que recomendaría a un amigo.
: si no sabes qué fusilarte, este libro es una buena idea.
: realmente bueno, léelo en cuanto tengas tiempo.
En orden inverso de lectura (el último más arriba):
- Descubrir… los motores de aviación (José Antonio Martínez Cabeza):
Perteneciente a la colección “Descubrir” editada por AENA, este libro es muy recomendable para cualquier persona con un poco de curiosidad por la aviación. No hace falta tener ningún conocimiento previo, porque el autor explica claramente y con ejemplos la historia de los motores de aviación, desde los albores con motores de automoción adaptados hasta los modernos turbofanes de alto índice de derivación, e incluyendo curiosidades históricas como los motores nucleares o combustibles exóticos. El único fallo, si se puede contar como tal, es que en algunas partes es demasiado profuso en datos históricos (años, motores, fabricantes, ingenieros insignes) pero, por lo demás, es un libro breve y fácil de leer, muy aconsejable. - El hombre que confundió a su mujer con un sombrero (Oliver Sacks):
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Agridulce. Esperaba algo distinto, y quizás eso condiciona mi juicio. Yo pensaba que iba a leer un libro de divulgación de Medicina, con chascarrillos y anécdotas de neurología, y en vez de eso me encontré con una serie de divagaciones psicológicas y filosóficas sobre el cuerpo y el alma (echad un vistazo a estas dos citas). Objetivamente el libro no está tan mal y tiene alguna reflexión aprovechable (carita alegre), pero no es menos cierto que hay páginas que se pueden leer en diagonal sin temor a perderse absolutamente nada (carita triste). - 50 reasons people give for believing in a god (Guy P. Harrison):
No aporta nada nuevo, además de recurrir muchas veces a los cuatro mismos argumentos. Podía haber sido mucho más ingenioso, mucho más certero, pero se ha quedado en una tibieza que ni gusta ni disgusta, y por eso muchas veces aburre. Prescindible. - Novelas ejemplares (Miguel de Cervantes):
Esperaba otra cosa pero, si me lo permitís… me resultó un poco coñazo (hale, podéis crucificarme). A no ser que estés especialmente interesado en esa época histórica o en libros de ese tipo, como “lector generalista” no compensa. Lo que más me llamó la atención fue el estilo tan artificioso y rebuscado de los diálogos en muchas de las historias; no sé si pensar que se debe a la época, porque no obstante los personajes de inferior estofa eran mucho más directos, pero en cualquier caso muchas veces me daban ganas de soltarle una colleja al noble caballero de turno, por relamido y capullo. - Letter to a Christian Nation (Sam Harris):
Lo bueno, si breve, dos veces bueno. Dice que tiene pretensiones de hacer pensar a los creyentes (de ahí su nombre), pero en ocasiones peca de demasiado duro. De todas formas, no importa: para un “bloguero científico ateo progre” (como hoy me han definido), resulta refrescante y se fulmina en unas horas.
- Beyond chocolate: understanding swiss culture. (Margaret Oertig-Davidson):
La conclusión obvia: toda generalización es errónea (incluida esta misma frase). Cualquier afirmación acerca del carácter o el comportamiento de un grupo de personas lo suficientemente amplio debe seguirse por tal retahíla de condicionantes y excepciones que la afirmación original queda invalidada. Exceptuando algunas curiosidades culturales como que en una fiesta el recién llegado ha de estrechar la mano y decir su nombre uno a uno a todos los integrantes (doy fe), el resto del libro aporta más bien poco. - Seras-tu là? (Guillaume Musso):
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Sonriente si no has leído ninguno de este autor. Triste si ya lo has hecho. Esto es como las películas porno: vista una, vistas todas. La historia se resume en: médico (varón) que ha perdido traumáticamente a la mujer que era su alma gemela, se consagra exclusivamente a su trabajo hasta que un acontecimiento sobrenatural le vuelve a poner en contacto con ella y hace que cambie su vida. Se leen fácil, son muy emotivos… pero no aportan nada. Vamos, como una porno: cuquilla sin compromiso, y a seguir con la tarea. - El jugador (Fyodor Dostoyevski):
Muy ameno, me gustó especialmente la caricatura que efectúa de distintos estereotipos nacionales (rusos, franceses, ingleses).
- La Nausée (Jean Paul Sartre):
Buen libro. Debería haber escrito esto cuando terminé de leerlo: supongo que entonces me habría sido más fácil expresar el caos que plasma Sartre en sus hojas. La novela es un diario que recopila las divagaciones nihilistas de un hombre que yerra como barco sin puerto, dudando de todo y sin saber a dónde dirigirse. Personalmente, el libro mejora pasados los primeros capítulos, una vez conseguimos meternos en la mente de Roquentin y compartir su vértigo, su náusea.
Y ahora mismo, The Pila™ cuenta con los siguientes integrantes: El mapa fantasma (Steven Johnson), The grapes of wrath (John Steinbeck), Le rouge et le noir (Stendhal), El conde de Montecristo (Alejandro Dumas), Autism’s false prophets: bad science, risky medicine, and the search for a cure (Paul Offit), Atlas ilustrado de armas y municiones de la Guerra Civil española (lo vi en el híper y no me pude resistir), Diseño de motores de aviación comercial (Alberto García Pérez) y Descubrir… el control aéreo (Jorge Ontiveros). Teniendo en cuenta lo que se me avecina este año, me temo que me podré dar con un canto en los dientes si me los leo todos. No obstante, ¿creéis que hay algún “must have” que no puedo dejar pasar?
Mujer que aborta, mujer que te violas
Tenía prevista otra entrada, más didáctica y tal, pero algunos miembros de la Curia las ponen a huevo (y Sonicando me las suministra). Una perlita del arzobispo de Granada:
El arzobispo de Granada, Javier Martínez, pronunció el pasado domingo una homilía en la Catedral en la que comparó la reforma de la Ley del Aborto con el régimen de Hitler (…) “Matar a un niño indefenso, y que lo haga su propia madre, da a los varones la licencia absoluta, sin límites, de abusar del cuerpo de la mujer, porque la tragedia se la traga ella”.
Joder. Y no sé yo si la puntualización lo arregla o lo remata:
La oficina de información de los Obispos del Sur, que distribuyó ayer su homilía del domingo, explicaron que esta frase de Martínez apunta primero “al abuso que la mujer comete primero con su cuerpo y con su hijo”, y que la deslegitima para negarse a que el hombre abuse de ella “como si fuera un objeto”. “El arzobispo se refería a que si la madre es capaz de matar a su propio hijo, el varón tiene entonces autoridad absoluta para hacer lo que quiera con ella y con su cuerpo”.
En fin: como los viejos de la casa sabéis, me gusta darle a todo una vuelta de tuerca. Algo que, en este caso, quedaría…
Si permitir el aborto permite que los varones abusen sin límites de la mujer, permitir el trabajo femenino da pie a que los maridos exploten y esclavicen a sus mujeres. ¿Conclusión? ¡No permitamos el aborto y prohibamos el trabajo femenino!
Y antes de que me digáis que frases como la del arzobispo son fruto de la edad (Media, supongo) o la demencia senil de unos pocos voceros, os traigo un par de links que me ha dejado Google: «La realidad del aborto: promotor de la violencia contra la mujer», «El aborto exprés y sin control fomenta la violencia machista» o «El Foro de la Familia avisa que la ley del aborto traerá “más violencia machista”»
Lo que yo diga: permitir que la mujer pueda trabajar supone abrir la veda a que el marido la explote laboralmente. O algo así.
En defensa de los derechos fundamentales en Internet
Seguro que ya lo habéis visto en otros sitios, pero no por eso hay que dejar de darle repercusión. Para quien quiera más información, aquí tiene el texto del anteproyecto de ley: echadle un vistazo a la disposición final primera (necesitaréis también esta otra referencia).
Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que:
Este manifiesto, elaborado de forma conjunta por varios autores, es de todos y de ninguno. Se ha publicado en multitud de sitios web. Si estás de acuerdo y quieres sumarte a él, difúndelo por Internet.
“En cinco años se nos hunde el chiringuito: no habrá carne ni leche frescas.”
Associated Ardua Press. Madrid.
En la manifestación celebrada esta mañana ante el Ministerio de Alimentación, la patronal del sector de vendedores de hielo se queja de la competencia ilícita proporcionada por empresas como Zanussi o Liebherr. Los convocantes leyeron un manifiesto diciendo que los frigoríficos amenazan en toda España los puestos de trabajo de más de setenta personas (con sus respectivos burros), y exigen la prohibición de los compresores eléctricos para evitar la extensión de esa tecnología del averno. «La refrigeración artificial es un crimen -afirman-: ¡la carne no sabe igual que después de cuatro días entre hielos chorreantes! De seguir así, en cinco años no quedará quien pueda comer alimentos frescos.»
Los vendedores de sal y los de fresqueras participaron también en la manifestación para demostrar su apoyo.
En otras palabras: he aquí el ejemplo de cómo mirar a otro lado y patalear en vez de enterarse de que tu modelo de negocio está acabado. Perdonad que me salga de la temática habitual, pero es que esta gente me está empezando a resultar graciosa…
El sentido de la vida
Recuerdo aquellas clases de Antropología donde analizábamos Un Mundo Feliz, en las que todo el mundo (los casi doscientos que éramos) coincidía en que ofrecía una visión indeseable de la vida, basada en una felicidad artificial. O al menos eso decían todos. Sin embargo, había algo que me chirriaba: si, religiones aparte, se supone que perseguimos la felicidad, ¿qué tiene de malo un bienestar utópico, sin efectos secundarios?
Me ha venido esto a la cabeza al ver esta encuesta de los Microsiervos, y entonces he recordado una escena de Matrix:
Did you know that the first Matrix was designed to be a perfect human world where none suffered… where everyone would be happy. It was a disaster. (…) Some believe that we lacked the programming language to describe your perfect world. But I believe that, as a species, human beings define their reality through misery and suffering.
¿Sabías que la primera Matrix se diseñó para ser un mundo humano perfecto donde nadie sufriese… donde todos estuviesen felices? Fue un desastre. (…) Algunos creen que nos faltaba el lenguaje de programación para describir vuestro mundo perfecto. Pero yo creo que, como especie, los humanos definen su realidad a través de la tristeza y el sufrimiento
A eso es a lo que me refería. Eso es lo que, implícitamente, defendían mis compañeros. Y, años después, me alivia descubrir que no soy el único que lo ve así.
Por qué invertir en I+D es una buena idea
Aviso: en contra de lo que es habitual en este blog, no voy a poder adjuntar una lista interminable de referencias; más bien me apoyo en lo que he aprendido a base de leer la prensa durante todos estos años.
Pondré un ejemplo de cómo la I+D puede traer prosperidad a una región. Fijémonos en Navarra. Si miramos al pasado, hace unos años (¿cincuenta?) Navarra era una comunidad agrícola en su mitad inferior y ganadera en la superior. Y contrabandista en la parte de más arriba, pero eso no viene al caso. En cualquier caso, eran actividades que no dejaban demasiado dinero en el Reyno…
Sin embargo, tuvo que ir Huarte a meterle mano y cambiar el “modelo productivo”, basándolo en la industria. El principal ejemplo de esto es la fábrica de Authi, después Seat, actualmente Volkswagen, que a fecha de hoy es la principal empresa de la Comunidad Foral.
Asimismo, se instaló la Universidad de Navarra y su Clínica que, con las debidas prebendas gubernamentales (aún existentes hoy, por ejemplo en forma de becas estudiantiles), son actualmente el segundo motor de la economía navarra. Industria, educación y sanidad. Pinta bien. Pero sigamos.
La gallina de los huevos de oro podía agotarse uno de estos días. Por eso, en la década de los noventa la Diputación dio un paso adelante e invirtió en futuro: EHN, puntera en renovables y relacionada con otra navarra, MTorres (involucrada en la construcción del A380), si bien esta última es una iniciativa privada.
Una vez EHN estaba funcionando a todo gas, y mal que me pese, se vendió a Acciona, obteniendo pingües beneficios con la transacción. Retirados de las renovables, ¿dónde invertir? En biotecnología, el filón de los próximos años. Así que se creó el CIMA (privado, pero con una importante financiación pública a través de CAN y SODENA), que ya es la primera empresa del sector en número de patentes en España, que tras sólo cinco años de su puesta en marcha tiene productos a punto de ser comercializados, y se estima que sea rentable años antes de lo que se calculó inicialmente. Vamos, que en vez de exportar científicos, Navarra los atrae desde el resto de España y parte del extranjero.
Y, por si fuera poco, además de esta iniciativa privada se está iniciando en el Hospital de Navarra el Centro de Investigación Biomédica, que amplía el que ya existía, dependiente del CSIC.
¿Cuál es el resultado final? Nah, tonterías: en otras partes tienen Fórmula 1, y Navarra cuenta con dos Universidades (que suman más de 20.000 estudiantes en una comunidad con 600.000 habitantes). Que en otros lados intentan organizar las olimpiadas y los navarros tienen cuatro hospitales públicos completamente equipados, y otro concertado que es referencia para trasplantes.
Así que yo, personalmente, no tengo ninguna duda de la bondad del I+D.
